Cada primavera aparecen en muchas zonas de la Sierra de Madrid las orugas de la procesionaria del pino, un insecto que puede provocar lesiones graves en los perros.
Muchos perros se acercan a ellas por curiosidad durante los paseos, y el contacto con sus pelos urticantes puede provocar desde inflamación intensa de la lengua hasta necrosis del tejido.
Saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar una gran diferencia.
Las orugas de la procesionaria están cubiertas de miles de pelos urticantes microscópicos que contienen una toxina llamada thaumatopina.
Cuando un perro olfatea, lame o pisa estas orugas, esos pelos se clavan en la piel o en las mucosas y liberan la toxina, provocando una reacción inflamatoria muy intensa.
En los casos más graves puede producir:
necrosis de la lengua
lesiones en la boca
inflamación severa
dificultad respiratoria
Por eso es una de las urgencias más frecuentes en perros durante la primavera.
Los síntomas suelen aparecer muy rápido, a veces en pocos minutos.
salivación intensa
inflamación de lengua o labios
dolor en la boca
vómitos
lengua muy roja o morada
el perro se frota la boca con las patas
dificultad para respirar
Si observas alguno de estos signos después de un paseo en zonas con pinos, es importante actuar con rapidez.
Si sospechas que tu perro ha tenido contacto con una procesionaria, estos son los pasos recomendados:
El rascado puede hacer que los pelos urticantes se claven más en la piel o en la lengua.
Utiliza agua templada o fría para arrastrar los pelos urticantes.
Frotar puede romper los pelos urticantes y liberar más toxina.
Los pelos urticantes también pueden provocar irritación en las personas.
La rapidez en el tratamiento puede evitar lesiones graves en la lengua o en la boca.
Ante una posible intoxicación por procesionaria es importante evitar algunos errores frecuentes.
no frotes la zona afectada
no utilices vinagre ni remedios caseros
no esperes a ver si mejora
no manipules las orugas con las manos
El tiempo de reacción es clave.
La procesionaria aparece principalmente en zonas con pinares.
En la Sierra de Madrid es frecuente encontrarla en lugares como:
Guadarrama
Cercedilla
Navacerrada
Los Molinos
Collado Villalba
zonas de monte y pinar
Durante los meses de febrero, marzo y abril es cuando se observan más orugas bajando de los pinos.
Si tu perro ha tenido contacto con una procesionaria o presenta síntomas después de un paseo, es importante que un veterinario lo valore lo antes posible.
En Vet-Flow ofrecemos atención veterinaria a domicilio en la Sierra de Madrid, lo que permite valorar a tu mascota rápidamente sin el estrés del transporte o de la sala de espera.
Si sospechas que tu perro ha tenido contacto con una procesionaria, puedes llamarnos y acudimos a tu casa para valorar al animal lo antes posible.
El contacto con las orugas de la procesionaria puede provocar una reacción inflamatoria muy intensa debido a sus pelos urticantes. Los síntomas más habituales son salivación abundante, inflamación de la lengua, dolor en la boca y, en algunos casos, dificultad para respirar.
En muchos casos los síntomas aparecen a los pocos minutos del contacto con la oruga. Por eso es importante actuar rápidamente si el perro ha tenido contacto con procesionaria.
En casos graves la procesionaria puede provocar lesiones muy importantes en la lengua o en las vías respiratorias. Una atención veterinaria rápida es fundamental para evitar complicaciones.
En la Sierra de Madrid suele observarse principalmente entre febrero y abril, cuando las orugas bajan de los pinos formando las conocidas «procesiones».
Es más frecuente en zonas con pinares, parques naturales y áreas de monte. En la Sierra de Madrid puede encontrarse en muchos caminos y zonas de pinar.

